Es una obra escrita de forma vivaz, pero sin concesiones infraliterarias, en la que recuerda que en la infancia, además de reír mucho, también se sufre.
La autora ha sido finalista del premio Lazarillo
d'autres clients qui achetèrent: El Verano En Que Iveta Aprendió A Bailar, achetèrent également les livres suivants: